Con motivo de los 25 años que se cumplen hoy del campeonato de España de 100 metros lisos del velocista onubense Diego Moisés Santos Abad, este ha afirmado que "fue un sueño cumplido. Ya había sido campeón de España en pista cubierta, pero me faltaba el título al aire libre. Cuando crucé la meta sentí que lo había conseguido todo dentro de mi deporte".
"Sabía que estaba entre los tres o cuatro mejores. Si rendía a mi nivel iba a pelear por el oro", confiesa. Nunca fue un atleta al que la presión le pesara. Más bien al contrario: "Cuando me sentía favorito me crecía. Tenía la sensación de que estaba ahí y que a ver quién podía conmigo".
"Gané a gente que entrenaba todo el año en centros de alto rendimiento siendo un chaval que entrenaba en la calle", dice con orgullo. "Nuestra baza era demostrar que aquí había campeones de España sin tener una pista de atletismo en condiciones". Tres años después, aprovechando la celebración del evento, llegaría el Estadio Iberoamericano, una instalación de la que no se siente propietario, pero sí partícipe. "No la gané yo, pero puse mi granito de arena para demostrar que hacía falta".
La final apenas dejó espacio para las dudas. Diego cruzó la meta con casi un metro de ventaja sobre el segundo clasificado, levantando los brazos antes incluso de terminar la carrera. Después cayó de rodillas sobre el tartán. "Fue como decir: 'He cumplido mi sueño'".
Veintiocho años después continúa siendo el plusmarquista andaluz absoluto de 100 metros con un registro de 10.26 logrado en 1998. Un récord que ha sobrevivido a generaciones de atletas y a una revolución tecnológica en el material deportivo. "Las zapatillas de hoy no tienen nada que ver con las nuestras. Estoy convencido de que si hubiera competido ahora habría bajado de 10.20".
Lejos de aferrarse a esa marca, desea que algún día alguien la supere. "Los récords están para batirlos. Ojalá sea un atleta de mi club. Eso significará que ha tardado muchos años en caer". Sin ir más lejos, también ostentaba el de 60 metros hasta 2023. "A día de hoy es 6.62 y yo tengo 6.64. Duró casi 24 años, eso es una barbaridad de tiempo", cuenta entre risas.
Con el paso del tiempo, incluso aquel oro de Valencia ha adquirido un valor diferente. "Ahora le doy más importancia que entonces. No es fácil mantenerse entre los mejores de España durante tantos años".
Pero, por encima de las marcas, los títulos y los récords, Diego Moisés tiene claro con qué se queda de toda aquella etapa. "Siempre con la gente. Los récords llegarán y alguien los batirá. Lo bonito es que, cuando alguien recuerde aquellos años, piense en mí con cariño".
Como uno de los impulsores del Club Maratón
Huelva, Puerta del Descubrimiento, ha sido pieza clave en el crecimiento de la 10K
Huelva, Puerta del Descubrimiento, una carrera que ha pasado de ser un proyecto modesto a convertirse en una cita de referencia, además de acoger un Campeonato de España. A ese trabajo se ha sumado también la organización de la Media Maratón de
Huelva, que ha experimentado un notable incremento de participación en las últimas ediciones, así como el Desafío 10k y distintas pruebas de trail: "Mi etapa deportiva terminó, pero descubrí otra forma de devolverle al atletismo todo lo que me había dado", explica. Su objetivo, asegura, es ofrecer a
Huelva eventos homologados, con estándares organizativos de primer nivel y capaces de atraer corredores de toda España, convencido de que el deporte también genera un importante retorno económico y promociona la ciudad.
Del barrio de La Orden al cajón más alto del pódium en Valencia. La trayectoria del onubense estuvo marcada por su humildad, trabajo y constancia, alejado de excusas o atajos que pudieran darle un impulso a su carrera. Aquel oro en la capital del Turia trajo consigo mucho más que un resultado deportivo. Su legado sigue presente hoy en día. "Todo el trabajo, todo el esfuerzo, todos los años de dedicación y sufrimiento han merecido la pena", finaliza con una sonrisa.